uMind atiende WhatsApp, Telegram y tu sitio con lo que vos le cargaste: tus precios, tus condiciones, tus horarios. Cada respuesta sale de un fragmento tuyo, no de lo que el modelo cree recordar.
Cuando cargás una fuente, uMind la parte en fragmentos y convierte cada uno en un vector: una posición en un espacio donde lo que significa parecido queda cerca.
Cuando llega una pregunta, hace lo mismo con la pregunta y se queda con los fragmentos más cercanos. El modelo redacta la respuesta, pero solo con eso. Si tu información no lo dice, no lo dice.
Es la diferencia entre un asistente que suena bien y uno en el que podés confiar el precio.
Sin entrenar modelos ni escribir reglas. Se carga información y contesta con eso.
Horarios reales, a qué zonas no llegás, la respuesta que das quince veces por día. Lo más valioso de tu negocio no está en ningún documento: acá lo escribís una vez y queda.
PDF, Word, texto, o una foto del papel. La lista de precios, las condiciones de garantía, la tabla de tallas. Se leen solos, incluso escaneados.
Lee tu página entera y aprende de ahí. Y la vuelve a leer sola cada semana, así que cuando cambiás un precio, deja de dar el viejo.
El riesgo de un asistente no es que falle: es que conteste con la información del año pasado y suene igual de seguro. Por eso cada fuente lleva la fecha en que se leyó por última vez, y la que se puso vieja se marca sola.
Un botón la actualiza en el momento. Tu sitio se relee solo todas las semanas, de madrugada.
Mandan audios caminando por la calle, fotos del producto y la factura en PDF. uMind convierte todo eso en texto antes de responder.
Se transcriben con Whisper y entran a la conversación como si las hubieran escrito. Sin pedirle a nadie que las repita.
OCR sobre lo que mandan: el comprobante de pago, la etiqueta del producto, la pantalla del error.
Abre el adjunto, lee lo que hay adentro y responde sobre eso — con el nombre del archivo y lo que la persona escribió al lado.
WhatsApp con tu número de siempre, Telegram con tu propio bot, y una burbuja en tu web que se instala con una línea de código. Lo que aprende en uno lo sabe en todos.
Desde el panel ves todas las conversaciones y qué contestó en cada una. Si algo no te gustó, corregís el conocimiento y desde ese momento responde distinto. Cuando hace falta una persona, lo dice y te pasa la conversación.
Cargamos lo que ya tenés, lo conectamos a tu WhatsApp y lo probás con tus propias preguntas antes de que lo vea un cliente.